lunes, 13 de julio de 2009

WERTHER, Goethe

Muchas veces se ha dicho que la vida es un sueño, y no puedo apartar de mí esta idea. Cuando considero los estrechos límites en que están encerradas las facultades activas e investigadoras del hombre; cuando veo que la meta de nuestros esfuerzos estriba en satisfacer nuestras necesidades, las cuales, a su vez, sólo tienden a prolongar una existencia efímera; que toda nuestra tranquilidad sobre ciertos puntos de nuestras investigacioens no es otra cosa que una resignación meditabunda, y que nos entretenemos en bosquejar deslumbradoras perspectivas y figuras abigarradas en los muros que nos aprisionan; todo esto, Guillermo, me hace enmudecer. Me reconcentro en mí mismo y hallo un mundo dentro de mí; pero un mundo más poblado de presentimientos y de deseos oscuros que de realidades y de fuerzas vivas. Todo, entonces, se tambalea ante mis sentidos, y sigo por el mundo con mi sonrisa de ensueño.

miércoles, 8 de julio de 2009

RELATOS DE KOLIMÁ, Varlam Shalámov

El camino está abierto. Por él puede ir gente, convoyes de trineos, tractores.

Si se sigue tras los pasos del primer hombre, huella a huella, se formará un sendero visible pero difícilmente transitable y estrecho: una trocha y no un camino, lleno de hoyos por los cuales es más difícil avanzar que por la nieve vírgen.

El trabajo más duro es para el primero, y cuando a éste se le agotan las fuerzas, lo reemplaza otro, de aquel mismo quinteto de cabeza. De entre los que siguen los pasos del primero, cada uno de ellos, incluso el más pequeño, el más débil, debe pisar un pedazo de manto nevado y no alguna otra huella.

Y sobre los tractores y a caballo no viajan los escritores, sino los lectores.

UNIONES, Robert Musil

El gran contexto sentimental de su existencia, que se había ido tejiendo a lo largo de los años, se hizo visible por un instante en la lejanía detrás de todo eso, estéril, casi sin valor. Pensó: "Se graba una línea, cualquier línea con tal de que quepa en un contexto, para poder asirse de uno mismo entre la muda y saliente existencia de las cosas; ésa es nuestra vida; algo así como cuando se habla sin parar, creyendo erróneamente que cada palabra pertenece a la anterior y llama a la siguente, porque tememos que, en el momento del silencio demoledor, nos tambalearemos de manera inimaginable y quedaremos disueltos por él; pero sólo es miedo, sólo debilidad frente a la espantosa casualidad de todo lo que hacemos, que se abre frente a nosotros como un abismo..."

jueves, 2 de julio de 2009

CARTA, Julia Uceda

La página inundada de silencio.
¿La entiende alguien?

Escribiría: "Oigo
voces de muchos pájaros", o
"Se murió en el olvido", pero
¿lo entiende alguien?

Hábito de silencio,
de voces fragmentadas.

No, probablemente:
mejor ¿informaciones puntuales?,
que se dice.

Y la firma, sin fecha.

El resto del papel, meditando en silencio,
recorrido por la pluma sin tinta,
por la voz de una muda,
se dejará mirar.

Quizá se entienda.

lunes, 22 de junio de 2009

LUGAR, Juan José Saer

Mis valencias turísticas son limitadas. Ver la tierra desde la luna y pasearme por ese suelo polvoriento, oyendo el chasquido de mis zapatos gruesos contra las esférulas y los pedruzcos de piroxena, olivina y feldespato, chirriar la materia vitrificada y muerta bajo las suelas, no me produjo mayor entusiasmo que mis visitas (un poco obligadas por los hábitos de la época, como mi carrera de astronauta lo fue en cierto sentido por un padre militar) a las cataratas del Iguazú o al desierto del Gobi. No digo que no me haya producido ninguno sino que el que experimenté fue de lo más módico. Tal vez la única maravilla auténtica de mi paseo haya sido que las huellas de mis zapatos quedarán impresas en ese polvo pardo durante millones de años, pero también eso tiene su lado negro, porque en las noches de insomnio, o en las mañanas indecisas y turbias en las que la situación parece sin salida, la forma estriada y ancha de esas huellas, obcecada y autónoma, insiste en venir a estamparse, nítida y excluyente, durante horas e incluso durante días, en la zona clara de mi mente.

viernes, 22 de mayo de 2009

UN HÉROE DE NUESTRO TIEMPO, Mijaíl Y. Lérmontov

Arrancamos: cinco flacos caballejos tiraban penosamente de nuestros carros por un tortuoso camino hacia el monte Gud; íbamos a pie detrás, calzando con piedras las ruedas cuando los animales se paraban, exhaustos; parecía que el camino condujese al cielo, porque, en todo cuanto abarcaba la vista, seguía elevándose sin interrupción hasta perderse en la nube que desde la tarde anterior flotaba sobre la cumbre del Gud como un buitre acechando la presa; crujía la nieve bajo nuestros pies; el aire estaba anrareciéndose, hasta el punto de hacer daño al respirar; la sangre fluía continuamente a la cabeza, pero al mismo tiempo una sensación de bienestar iba inundando todas mis venas y produciéndome una inexplicable alegría; la de sentirme tan por encima del mundo. No discuto que era un sentimiento pueril, pero al alejarnos de los convencionalismos sociales y acercarnos a la Naturaleza nos hacemos involuntariamente niños: todo lo adquirido se desprende del alma y esta vuelve a ser tal como fue antaño y como probablemente volverá a ser. Quien, igual que yo, haya tenido ocasión de vagar por montañas desiertas, de contemplar larga, muy largamente, sus fantásticas formas y de aspirar con avidez el aire vivificador expandido entre sus precipicios, no dejará de comprender mi afán de transmitir, relatar, dibujar esos mágicos cuadros.

miércoles, 20 de mayo de 2009

EL ASTILLERO, Juan Carlos Onetti

Esperó a que el sol iluminara el techo con la luz de las seis de la tarde. Se acarició frente al espejo la carne barbuda del mentón, se puso agua en el pelo, hizo llover talco sobre tres dedos y estuvo masajeándose las mejillas, la frente y la nariz. No quería pensar al anudarse la corbata, al ponerse el saco, al elegir una de las dos polveras. "Este señor que me mira en el espejo." Caminó metiéndose en la quietud del frío, tieso y taconeando sin resultado, calle abajo sobre la tierra húmeda, negro y empequeñecido entre las alturas de árboles.